Gastos deducibles para autónomos — guía completa (2026)

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Kuotia Editorial Especialistas en fiscalidad para autónomos en España
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1. Requisitos para deducir un gasto

Antes de repasar la lista de gastos deducibles, necesitas entender las cuatro condiciones que Hacienda exige para aceptar cualquier deducción. Si falla una sola, el gasto queda fuera — y si te lo reclaman en una inspección, vendrá con recargo e intereses.

Los cuatro requisitos obligatorios

  1. Vinculado a tu actividad: el gasto tiene que estar relacionado con tu trabajo como autónomo. Una cena con un cliente puede valer; una cena de cumpleaños con tu pareja, no. El criterio es la «correlación con los ingresos»: ¿este gasto te ayuda directa o indirectamente a generar ingresos?
  2. Justificado con factura: necesitas una factura completa a tu nombre con tu NIF. Los tickets simplificados (los que te dan en el supermercado) no sirven para deducir IVA. Para el IRPF a veces se aceptan recibos bancarios, pero es jugar con fuego.
  3. Registrado en tu contabilidad: el gasto debe aparecer en tu libro de gastos (libro registro de facturas recibidas). Si no está anotado, para Hacienda no existe.
  4. Declarado en plazo: debes incluirlo en la declaración trimestral correspondiente (modelo 303 para IVA, modelo 130 para IRPF). Si se te pasa el trimestre, puedes incluirlo en los cuatro años siguientes mediante declaración complementaria, pero es un lío innecesario.

Ojo con el plazo del IVA

El IVA soportado solo se puede deducir en los cuatro años siguientes al devengo. Si te olvidas de incluir una factura de 2022, el 1 de enero de 2027 pierdes ese derecho para siempre.

2. IRPF vs IVA: la diferencia clave

Aquí es donde la mayoría de autónomos se pierden, y es perfectamente comprensible. Son dos impuestos distintos, con reglas distintas, y un mismo gasto puede ser deducible en uno pero no en el otro.

Deducción en IRPF

Cuando deduces un gasto en el IRPF, estás restando ese importe de tus beneficios. Pagas menos impuesto sobre la renta porque tu beneficio neto es menor. En la práctica, deduces el importe total de la factura (base imponible + IVA), porque el IVA que no puedes deducir por la vía del IVA se convierte en mayor coste.

El requisito principal: que el gasto esté «afecto» a tu actividad. Hacienda aplica el criterio de la proporcionalidad — si un gasto es mixto (personal y profesional), solo puedes deducir la parte profesional.

Deducción en IVA

Cuando deduces IVA, estás restando el IVA que tú has pagado (IVA soportado) del IVA que has cobrado a tus clientes (IVA repercutido). El resultado es lo que ingresas a Hacienda en el Modelo 303.

El requisito principal: que tengas una factura completa con desglose de IVA. Aquí Hacienda es más estricta que en el IRPF. Un ticket de restaurante sin tu NIF no te sirve para deducir IVA, aunque sí podrías argumentar el gasto en IRPF con otro justificante.

Concepto Deducible en IRPF Deducible en IVA
Cuota de autónomos 100% No aplica (exenta de IVA)
Alquiler de oficina 100% 100% (si hay factura con IVA)
Suministros si trabajas desde casa 30% de la parte proporcional No deducible (factura a nombre particular)
Coche Discutido (Hacienda lo cuestiona) 50% (presunción legal)
Comida con clientes Sí, con límite 26,67 €/día Sí, con factura completa
Seguro de salud Hasta 500 €/persona/año No aplica (exenta de IVA)

3. Lista completa de gastos deducibles

Vamos al grano. Aquí tienes todas las categorías de gastos que un autónomo en España puede deducir. Para cada una, te indico si aplica a IRPF, a IVA o a ambos.

Cuota de autónomos (Seguridad Social)

Tu cuota mensual a la Seguridad Social es 100% deducible en IRPF. No tiene IVA, así que no hay nada que deducir por ese lado. En 2026, con el sistema de cotización por ingresos reales, la cuota varía según tu tramo de rendimiento neto. Sea cual sea tu cuota, se deduce íntegramente.

Alquiler de local u oficina

Si alquilas un local, un despacho o un coworking exclusivamente para tu actividad, el gasto es 100% deducible en IRPF y el IVA es 100% deducible. Necesitas factura del arrendador. Recuerda que los alquileres de local llevan IVA al 21% y retención del 19% que tú debes ingresar a Hacienda (modelo 115).

Material y equipamiento

Ordenadores, impresoras, mobiliario de oficina, herramientas — todo lo que necesitas para trabajar. Si el bien cuesta más de 300 € (sin IVA), no lo deduces de golpe: lo amortizas a lo largo de su vida útil. Un portátil de 1.200 € se amortiza normalmente en 4 años (25% anual = 300 €/año). Hablaremos de esto en detalle en nuestra guía de amortizaciones.

Software y herramientas digitales

Suscripciones a herramientas que usas para trabajar: Adobe, Slack, tu programa de facturación, hosting web, dominio, almacenamiento en la nube. Son gastos corrientes, deducibles al 100% en IRPF e IVA (si el proveedor te factura con IVA español).

Software de proveedores extranjeros

Si pagas una suscripción a una empresa de la UE sin IVA (inversión del sujeto pasivo), debes autorrepercutirte el IVA en tu modelo 303. El gasto sigue siendo deducible en IRPF, y el IVA se compensa (lo repercutes y lo deduces en la misma declaración).

Teléfono e Internet

Si tienes una línea exclusiva para el negocio, 100% deducible. Si usas la misma línea para uso personal y profesional (lo más habitual), solo puedes deducir la parte proporcional al uso profesional. En la práctica, la mayoría de autónomos deducen el 50%, aunque Hacienda puede cuestionarlo.

Seguros

Seguro de responsabilidad civil vinculado a tu actividad: 100% deducible en IRPF. Seguro de salud: deducible hasta 500 €/año por persona (tú, tu cónyuge e hijos menores de 25 que convivan contigo). Los seguros no llevan IVA (están exentos), así que no hay deducción por ese lado.

Marketing y publicidad

Tarjetas de visita, página web, campañas de Google Ads, publicidad en redes sociales, branding. Todo deducible en IRPF e IVA si tienes factura.

4. Suministros y vivienda

Este es uno de los temas que más dudas genera, y tiene su propia complejidad. Si trabajas desde casa, puedes deducir una parte de tus gastos de vivienda. Pero las reglas son específicas y no todo el mundo las aplica correctamente.

Te lo explicamos en profundidad en nuestra guía de gastos deducibles si trabajas desde casa, pero aquí va el resumen:

  • Primero calculas el porcentaje de tu vivienda que usas para trabajar (metros cuadrados del despacho entre metros cuadrados totales).
  • Sobre esa proporción, aplicas el 30% como porcentaje de gasto deducible en suministros (luz, agua, gas, internet).
  • El IVA de suministros domésticos no es deducible porque la factura está a nombre del hogar, no de tu actividad.

5. Transporte y desplazamientos

Aquí hay que distinguir entre varios tipos de gasto:

Transporte público

Billetes de avión, tren, autobús y taxi para desplazamientos profesionales: deducibles en IRPF. El IVA solo es deducible si consigues factura completa (en el taxi, por ejemplo, puedes pedirla).

Coche

El coche es probablemente el gasto más polémico para un autónomo en España. Las reglas son distintas para IRPF e IVA, y Hacienda tiende a cuestionar la deducción sistemáticamente. Te lo detallamos en nuestra guía sobre deducir el coche como autónomo.

El resumen rápido: en IVA puedes deducir el 50% de compra, gasolina, reparaciones, seguro y parking. En IRPF, Hacienda solo acepta la deducción plena si puedes demostrar uso exclusivamente profesional — cosa que en la práctica es difícil salvo para transportistas, comerciales y repartidores.

Dietas y manutención

Si comes fuera de tu municipio de residencia por motivos de trabajo, puedes deducir gastos de manutención con estos límites diarios en IRPF:

Situación España Extranjero
Sin pernocta 26,67 €/día 48,08 €/día
Con pernocta 53,34 €/día 91,35 €/día

Necesitas pagar con tarjeta o medio electrónico (no vale efectivo) y que el desplazamiento esté justificado.

6. Formación y servicios profesionales

Formación

Cursos, másteres, congresos, libros técnicos y suscripciones a publicaciones especializadas. Si están relacionados con tu actividad o te ayudan a desarrollar competencias profesionales, son deducibles al 100%. Un diseñador que hace un curso de UX, perfecto. El mismo diseñador que hace un curso de cocina tailandesa, no (salvo que sea food blogger).

Gestoría y asesoría

Los honorarios de tu gestor, abogado, notario o cualquier profesional que contrates para tu actividad son 100% deducibles. Si tu gestor te cobra 100 €/mes + IVA, deduces tanto el gasto en IRPF como el IVA.

Servicios bancarios

Comisiones de tu cuenta bancaria profesional, comisiones de TPV, comisiones de pasarela de pago online. Todo deducible. Los servicios bancarios están exentos de IVA, así que solo aplica la deducción en IRPF.

7. Ejemplo práctico completo

Caso: Laura, diseñadora gráfica freelance

Laura factura 36.000 € al año. Trabaja desde casa y quiere saber cuánto puede deducir.

GastoImporte anualDeducible IRPFIVA deducible
Cuota autónomos3.360 €3.360 €
Suministros hogar (30% proporcional)810 €243 €
Internet (50% uso profesional)360 €180 €
Software (Adobe, Figma, hosting)1.200 €1.200 €252 €
Amortización portátil (25%)375 €375 €
Gestoría1.200 €1.200 €252 €
Formación400 €400 €84 €
Seguro salud500 €500 €
Marketing (web, tarjetas)600 €600 €126 €

Total deducible en IRPF: 8.058 €

Total IVA deducible: 714 €

Con 36.000 € de ingresos y 8.058 € de gastos deducibles, Laura tributa sobre un beneficio de 27.942 € en lugar de 36.000 €. Dependiendo de su tramo de IRPF, eso puede suponerle un ahorro de 2.400–3.200 € al año solo en renta.

8. Errores que más dinero cuestan

Después de ver cientos de declaraciones, estos son los errores que más se repiten y más dinero cuestan a los autónomos:

1. No pedir factura

Un gasto sin factura es un gasto que no puedes deducir en IVA. Y aunque en IRPF podrías argumentarlo, sin factura estás en una posición muy débil ante una inspección. Acostúmbrate a pedir factura completa siempre.

2. Deducir gastos personales

La ropa (salvo uniformes obligatorios), la comida del supermercado, las vacaciones, el gimnasio — nada de esto es deducible, por mucho que algunos «expertos» en redes sociales digan lo contrario. Hacienda revisa esto activamente.

3. Olvidar gastos legítimos

El error contrario: muchos autónomos no deducen gastos que podrían. La cuota de autónomos es el ejemplo clásico — es totalmente deducible y hay gente que lleva años sin incluirla. También se olvidan el seguro de salud, los cursos de formación y las comisiones bancarias.

4. Confundir gasto corriente con inversión

Un portátil de 1.500 € no es un gasto del mes: es una inversión que debes amortizar en varios años. Si lo deduces entero en un trimestre, Hacienda te lo puede echar atrás. Consulta las tablas de amortización para hacerlo bien.

5. No separar uso personal y profesional

Si usas el mismo teléfono, coche o vivienda para trabajo y vida personal, debes aplicar un porcentaje de afectación. Deducir el 100% de un gasto mixto es una señal roja en cualquier inspección.

La mejor defensa es la organización: registra cada gasto cuando se produce, guarda todas las facturas (en formato digital vale) y lleva un control mes a mes. Para entender cómo estos gastos impactan en tu carga fiscal total, consulta nuestro artículo sobre cuánto paga de impuestos un autónomo. O mejor aún, deja que una herramienta lo haga por ti.

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Preguntas frecuentes

El gasto debe cumplir cuatro condiciones: estar vinculado a tu actividad profesional, contar con factura completa a tu nombre (con tu NIF), estar registrado en tu libro de gastos, y haberse declarado en el modelo trimestral correspondiente (303 para IVA, 130 para IRPF). Si falla cualquiera de las cuatro, el gasto no es deducible.

Sí, al 100% en el IRPF. La cuota mensual que pagas a la Seguridad Social se resta íntegramente de tus ingresos para calcular tu beneficio. No genera IVA deducible porque los servicios de la Seguridad Social están exentos. Es uno de los gastos más olvidados y más fáciles de deducir.

Son dos deducciones independientes. En IRPF restas el importe total del gasto de tus beneficios, lo que reduce la base sobre la que pagas renta. En IVA restas solo la cuota de IVA soportado del IVA repercutido, lo que reduce lo que ingresas a Hacienda cada trimestre. Un mismo gasto puede ser deducible en ambos, solo en uno, o en ninguno.

Para el IVA, no: necesitas factura completa con desglose de IVA y tu NIF. Para el IRPF, hay algunos gastos que se pueden justificar con recibos bancarios (cuota de autónomos, seguros, comisiones bancarias), pero siempre es preferible tener factura. En caso de inspección, la factura es tu mejor defensa.

Tendrás que devolver el IVA deducido indebidamente más intereses de demora (actualmente en torno al 4,0625% anual). Si la cantidad es relevante, puede haber una sanción adicional del 50% al 150% sobre la cuota no ingresada. La clave es poder demostrar documentalmente la vinculación del gasto con tu actividad.

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