Es legal y puede ser seguro si tu actividad es sencilla y revisas bien cada declaración. El riesgo no está en presentar sin gestor, sino en los errores concretos que se cometen al hacerlo: un tipo de IVA mal aplicado, una factura de la UE mal declarada o un 130 que no se presentó. La mayoría se corrigen con poco coste si los detectas tú antes que Hacienda.
Hacienda no mira quién prepara tu declaración
La Agencia Tributaria no trata distinto una declaración por haberla preparado tú, una gestoría o un programa. Mira los números y los cruza con lo que declaran tus clientes, tus proveedores, tu banco y tus propias declaraciones anteriores.
Qué suele provocar una comprobación
- Datos que no cuadran entre modelos. Por ejemplo, ingresos distintos en la suma de tus 303 y en tu renta, o en el 303 y el 390.
- Diferencias con lo que declaran otros. Tus clientes y proveedores informan de sus operaciones contigo en el 347, y las empresas que te retienen, en el 190. Si no coincide con lo tuyo, salta.
- Gastos poco habituales para tu actividad, como deducir el 100 % de un coche sin que sea imprescindible para tu trabajo.
- Devoluciones altas o repetidas, que se revisan antes de pagarse.
La mayoría de estas revisiones empiezan con una carta que pide un justificante o una explicación, y se resuelven aportándolo.
Los errores más habituales al hacerlo solo
- No presentar el 303 en un trimestre sin facturas. Mientras estés de alta, hay que presentarlo.
- Dejar de presentar el 130 cuando tocaba, o presentarlo cuando no hacía falta. Si eres profesional y al menos el 70 % de los ingresos de esa actividad del año anterior llevó retención, no tienes que presentarlo; si no, sí.
- Facturar a una empresa de la UE con IVA español, o sin IVA pero sin estar en el registro de operadores intracomunitarios y sin declararlo en el 349.
- No declarar el IVA de servicios comprados a empresas de la UE, como publicidad en plataformas o herramientas de software facturadas desde Irlanda.
- Deducir gastos que no lo son, o deducirlos enteros cuando solo cabe una parte.
- Usar el 7 % de retención después de tus tres primeros años.
- Confirmar el borrador de la renta sin añadir tu actividad. El borrador no la incluye.
Qué pasa si te equivocas
Si lo detectas tú y pagaste de menos, presentas una complementaria (en el 303 y en la renta se llama autoliquidación rectificativa). El recargo depende del retraso (artículo 27 de la Ley General Tributaria):
| Retraso | Recargo | Ejemplo con 500 € pendientes |
|---|---|---|
| Menos de 1 mes | 1 % | 505 € |
| 1 mes completo | 2 % | 510 € |
| 3 meses completos | 4 % | 520 € |
| 6 meses completos | 7 % | 535 € |
| 11 meses completos | 12 % | 560 € |
| Más de 12 meses | 15 % más intereses de demora | 575 € más intereses |
No hay sanción. Y si pagas la diferencia al presentar y el recargo en el plazo que te da Hacienda, el recargo se reduce un 25 %.
Si lo detectas tú y pagaste de más, pides la rectificación y Hacienda te devuelve la diferencia con intereses.
Si lo detecta Hacienda, pagas lo que faltaba, intereses de demora y, normalmente, una sanción que parte del 50 % de lo no ingresado en los casos leves y sube en los graves y muy graves. Si estás de acuerdo con la propuesta y pagas a tiempo, la sanción se reduce: un 30 % por conformidad y un 40 % más por pronto pago.
Clave
Un error de buena fe no es delito fiscal. El delito exige intención y una cuota defraudada de más de 120.000 € por impuesto y año.
Cuándo hacerlo solo es razonable
Si tienes una sola actividad, clientes en España, pocos gastos y te sientes cómodo con el IVA y el IRPF, hacerlo tú es una opción sensata. Revisa cada cifra antes de presentar, guarda tus facturas y ten a mano el calendario fiscal.
Si tienes clientes o proveedores en la UE, cobras por plataformas, mezclas actividades con y sin IVA o es tu primer año, el margen de error crece. Ahí suele compensar que lo lleve alguien que lo hace cada día.
Qué cambia con una gestoría
Cómo lo hacemos en Kuotia
Dejas de ser tú quien conoce las reglas y revisa las casillas. En Kuotia, cada declaración se calcula por dos caminos independientes y tu gestor revisa el resultado antes de presentarlo. Si algo no cuadra, lo vemos en el trimestre, no cuando llega una carta. Tú nos mandas las facturas y sabes antes de cada cargo cuánto pagas.