Las diferencias clave en 2 minutos
Es la pregunta del millón para cualquier profesional que empieza a facturar bien: ¿me quedo como autónomo o monto una Sociedad Limitada? La respuesta depende de cuánto ganes, cuánto necesites sacar para vivir y cuánto te moleste la burocracia. Vamos a desgranarlo con números.
| Aspecto | Autónomo (persona física) | Sociedad Limitada (SL) |
|---|---|---|
| Impuesto principal | IRPF: 19 % a 47 % (progresivo) | IS: 19 % y 21 % si factura menos de 1 millón (2026); 25 % el general |
| Cuota SS mínima | 80 €/mes (tarifa plana) y después desde 205,88 € | ~449 €/mes (autónomo societario) |
| Capital inicial | 0 € | 1 € (desde 2022) |
| Coste de gestoría | 50-150 €/mes | 200-400 €/mes |
| Responsabilidad | Ilimitada (patrimonio personal) | Limitada al capital social |
| Burocracia | Baja | Media-alta (cuentas anuales, libros...) |
| Imagen profesional | Persona física | Mayor percepción de seriedad |
| Sacar el dinero | Todo el beneficio es tuyo directamente | Vía nómina (IRPF) o dividendos (doble imposición) |
Cómo tributa el autónomo: IRPF progresivo
Como autónomo persona física, tus beneficios tributan por el IRPF con los mismos tramos que cualquier trabajador por cuenta ajena. La escala general para 2026, sumando la parte estatal y la autonómica de referencia, es:
| Base liquidable | Tipo marginal |
|---|---|
| Hasta 12.450 € | 19 % |
| 12.450 – 20.200 € | 24 % |
| 20.200 – 35.200 € | 30 % |
| 35.200 – 60.000 € | 37 % |
| 60.000 – 300.000 € | 45 % |
| Más de 300.000 € | 47 % |
Es un sistema progresivo: no pagas el 37 % sobre todo, sino solo sobre la parte que excede de 35.200 €. Esto es crucial para entender la comparativa. Puedes ver los tramos en detalle en nuestra guía sobre la declaración de la renta. Cada comunidad autónoma fija su parte, así que el tipo total cambia algo según dónde vivas.
Además, como autónomo puedes deducir todos tus gastos deducibles directamente del beneficio. Si eres nuevo, puedes aplicar la reducción del 20 % sobre tu rendimiento neto el primer año con beneficios y el siguiente.
Cómo tributa la SL: IS + salario + dividendos
Una Sociedad Limitada paga el Impuesto de Sociedades (IS) sobre sus beneficios. El tipo general es del 25 % (23 % en 2026 si factura menos de 10 millones), pero en 2026 las sociedades que facturan menos de 1 millón pagan el 19 % por los primeros 50.000 € de base imponible y el 21 % por el resto, y las de nueva creación, el 15 % en el primer ejercicio con base imponible positiva y en el siguiente. No cuenta como nueva la SL que continúa una actividad que su socio con más del 50 % ejercía como autónomo el año anterior a constituirla.
Pero aquí viene la clave: el dinero que queda en la SL después de impuestos no es tuyo hasta que lo sacas. Y para sacarlo tienes dos vías principales:
- Nómina: Te asignas un salario como administrador. Ese salario es gasto deducible para la SL (reduce el IS), pero tributa por tu IRPF personal como rendimientos del trabajo.
- Dividendos: La SL reparte parte del beneficio después de impuestos a los socios. Tributan en tu IRPF como rendimientos del ahorro (del 19 % al 30 %).
Clave
Tipo reducido del 15 % para nuevas SL
Si creas una SL nueva, pagarás solo el 15 % de IS en el primer ejercicio con beneficios y en el siguiente. Esto puede hacer que la SL sea más atractiva al principio. Eso sí, si la SL sigue con la actividad que ejercías como autónomo el año anterior y tienes más de la mitad, no cuenta como nueva y no tiene el 15 %. Y cuando pases al tipo normal, la ventaja se reduce.
La trampa de la doble imposición
Este es el concepto que muchos pasan por alto y que cambia completamente el cálculo. Cuando repartes dividendos, el mismo dinero paga impuestos dos veces:
- Primero, la SL paga el Impuesto sobre Sociedades sobre el beneficio.
- Después, tú como socio pagas IRPF (del ahorro) sobre el dividendo que recibes.
Ejemplo
Doble imposición sobre 100.000 € de beneficio
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Beneficio de la SL | 100.000 € |
| Impuesto sobre Sociedades (19 % hasta 50.000 € y 21 % el resto) | -20.000 € |
| Beneficio después de IS | 80.000 € |
| Dividendo repartido | 80.000 € |
| IRPF del ahorro sobre el dividendo (19 %, 21 % y 23 % por tramos) | -17.280 € |
| Dinero neto en tu bolsillo | 62.720 € |
| Carga fiscal total | 37.280 € (37,3 %) |
La carga combinada del 37,3 % es superior a lo que pagaría de IRPF un autónomo con el mismo beneficio, unos 33.900 € (alrededor del 34 %). Si sacas todo como dividendo, la SL no compensa. La cuenta cambia cuando combinas nómina y dividendos o dejas dinero dentro.
Ojo
La SL solo gana fiscalmente si dejas dinero dentro
La gran ventaja de la SL aparece cuando no necesitas sacar todo el beneficio. Si puedes dejar dinero en la sociedad para reinvertir, crecer o constituir un colchón, esa parte solo paga el Impuesto sobre Sociedades. El problema es que muchos autónomos necesitan todo el beneficio para vivir.
Comparativa fiscal a diferentes niveles de ingresos
Vamos a comparar los impuestos de un autónomo persona física frente a una SL en la que el socio-administrador se saca todo el beneficio: una nómina de 35.000 € (o todo el beneficio, si es menor) y el resto como dividendos. Usamos los tipos de 2026 para una SL que factura menos de 1 millón y no incluimos las cuotas de autónomo ni los costes extra de la SL.
| Beneficio neto | Autónomo (IRPF efectivo) | SL (IS + nómina/dividendos) | Diferencia |
|---|---|---|---|
| 30.000 € | ~5.660 € (18,9 %) | ~5.510 € (18,4 %) | Prácticamente igual: 150 € |
| 50.000 € | ~12.410 € (24,8 %) | ~12.290 € (24,6 %) | Prácticamente igual: 120 € |
| 80.000 € | ~24.950 € (31,2 %) | ~23.100 € (28,9 %) | SL paga 1.850 € menos |
| 120.000 € | ~42.950 € (35,8 %) | ~38.420 € (32,0 %) | SL paga 4.530 € menos |
| 150.000 € | ~56.450 € (37,6 %) | ~50.170 € (33,4 %) | SL paga 6.280 € menos |
Clave
Sobre estos números
Son cifras aproximadas: escala general de IRPF con el mínimo personal, el 5 % de gastos de difícil justificación para el autónomo y la reducción general de 2.000 € sobre la nómina. Hasta unos 80.000 €, el ahorro de impuestos de la SL no cubre sus costes extra, que vemos más abajo. El resultado real varía según tu comunidad autónoma, tus deducciones personales y el reparto entre nómina y dividendos.
¿Qué pasa si dejas beneficios dentro de la SL?
Aquí es donde la SL brilla. Si puedes permitirte dejar parte de los beneficios en la sociedad (para reinvertir, comprar activos, o simplemente ahorrar), esa parte solo paga el Impuesto sobre Sociedades (19-21 % en 2026 para una SL pequeña) en vez del 37-47 % de IRPF que pagarías como autónomo.
Ejemplo
SL con beneficios retenidos
Pedro tiene una SL con 80.000 € de beneficio. Necesita 45.000 € para vivir y deja el resto en la sociedad:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Nómina que se asigna Pedro | 35.000 € (deducible para la SL) |
| IRPF sobre la nómina (unos 20 % efectivo) | -7.011 € |
| Beneficio SL después de nómina | 45.000 € |
| IS sobre beneficio SL (19 %) | -8.550 € |
| Dividendo repartido (para llegar a 45.000 € netos) | 21.381 € |
| IRPF sobre el dividendo (19 % y 21 %) | -4.370 € |
| Beneficio retenido en la SL | 15.069 € (solo ha pagado IS) |
| Impuestos totales pagados | 19.931 € (24,9 %) |
Compara esto con los unos 24.950 € (31,2 %) que pagaría como autónomo. La SL le ahorra unos 5.000 € al año en impuestos, antes de sus costes extra, y a cambio tiene 15.069 € «atrapados» en la sociedad.
Cuándo gana la SL
La SL es mejor opción cuando:
- Tus beneficios netos superan los 50.000-60.000 €/año y puedes dejar parte en la sociedad.
- No necesitas sacar todo el dinero para gastos personales. Cuanto más dejes dentro, mayor es la ventaja fiscal.
- Quieres reinvertir en tu negocio: comprar equipamiento, contratar empleados, abrir nuevas líneas de negocio.
- Tu actividad tiene riesgo patrimonial: si trabajas en sectores con posibilidad de reclamaciones o deudas significativas, la limitación de responsabilidad es valiosa.
- Tienes socios o planeas incorporarlos. La SL ofrece un marco jurídico mucho más claro para repartir participaciones y regular la relación entre socios.
- Quieres vender el negocio en el futuro. Es mucho más fácil vender las participaciones de una SL que traspasar una actividad de autónomo.
Cuándo gana el autónomo
Seguir como autónomo es mejor cuando:
- Tus beneficios netos son inferiores a 40.000-50.000 €/año. El IRPF efectivo está por debajo del 25 %, así que la SL no aporta ventaja fiscal.
- Necesitas sacar todo el beneficio para vivir. La doble imposición de la SL hace que pierdas la ventaja.
- Valoras la simplicidad. Un autónomo presenta 4 declaraciones trimestrales y la renta anual. Una SL requiere contabilidad completa, cuentas anuales, Impuesto de Sociedades, actas, libros de socios...
- Tus rendimientos todavía son bajos. Como autónomo persona física puedes cotizar desde 205,88 €/mes cuando acaba la tarifa plana; un autónomo societario no baja de unos 449 €/mes. Son más de 2.900 € al año de diferencia.
- Eres profesional liberal con pocos riesgos (consultor, diseñador, programador). El riesgo patrimonial es bajo y la responsabilidad ilimitada no te preocupa demasiado.
- Tienes la reducción del 20 % por inicio de actividad (el primer año con beneficios y el siguiente). Esta reducción solo aplica al autónomo persona física.
Consejo
El umbral real no es 40k, es personal
El umbral clásico de 40.000-50.000 € asume que sacas todo el beneficio. Si puedes dejar el 30-40 % dentro de la SL, el umbral baja. Si tienes hijos menores, hipoteca y necesitas cada euro, el umbral sube. No hay una cifra mágica universal: lo que importa es tu situación concreta.
Costes de crear y mantener una SL
Antes de dejarte llevar por el ahorro fiscal, mira los costes fijos que añade una SL:
Costes de constitución (una vez)
| Concepto | Coste aproximado |
|---|---|
| Capital social mínimo | 1 € (desde la Ley Crea y Crece 2022) |
| Notaría (escritura de constitución) | 150-300 € |
| Registro Mercantil | 100-200 € |
| Certificación negativa de nombre (Registro Mercantil Central) | ~15 € |
| Gestoría / asesoría para la constitución | 200-500 € |
| Total constitución | 466-1.016 € |
Costes anuales recurrentes
| Concepto | Coste anual |
|---|---|
| Gestoría / asesoría fiscal y contable | 2.400-4.800 € |
| Cuota autónomo societario (12 × ~448,69 €) | ~5.384 € |
| Depósito de cuentas anuales | ~50 € |
| Legalización de libros (Registro Mercantil) | ~30 € |
| Software de contabilidad | 200-600 € |
| Total costes fijos anuales | 8.064-10.864 € |
Compáralo con un autónomo con tarifa plana y una gestoría de 50-150 €/mes: entre 1.664 y 2.864 € al año. La diferencia de costes fijos ronda los 5.200-9.200 € al año. Ese es el «peaje» de la SL que tienes que recuperar con el ahorro fiscal.
Ojo
No olvides el coste de gestoría
Una SL requiere contabilidad por partida doble, cuentas anuales, actas, libros de socios, Impuesto de Sociedades (modelo 200), declaraciones informativas... Es prácticamente imposible gestionarlo sin un asesor, aunque como autónomo lo llevaras tú solo.
Responsabilidad patrimonial: la ventaja no fiscal
Más allá de los impuestos, hay una diferencia fundamental:
- Autónomo: respondes con todo tu patrimonio personal. Si tu negocio genera deudas que no puedes pagar, tus acreedores pueden ir contra tu casa, tus ahorros, tu coche.
- SL: tu responsabilidad se limita al capital aportado a la sociedad. Tu patrimonio personal está protegido (salvo fraude o administración desleal).
En la práctica, esta ventaja tiene matices:
- Los bancos suelen exigir avales personales para prestar dinero a SL pequeñas, con lo que la limitación de responsabilidad se diluye para deudas financieras.
- Las deudas con Hacienda y la Seguridad Social pueden derivarse al administrador en casos de insolvencia, así que tampoco estás totalmente protegido.
- Para deudas comerciales (proveedores, clientes, alquileres), la protección sí es efectiva y puede ser muy valiosa.
Si tu actividad implica riesgos significativos (por ejemplo, trabajas en construcción, gestionas dinero de terceros o firmas contratos con penalizaciones elevadas), la SL merece la pena solo por la protección patrimonial, independientemente del ahorro fiscal.
Cómo tomar la decisión: un framework práctico
Responde a estas cinco preguntas para orientarte:
- ¿Cuál es tu beneficio neto anual? Si es menor de 40.000 €, quédate como autónomo. Si supera los 60.000 €, empieza a valorar la SL seriamente.
- ¿Necesitas sacar todo el beneficio? Si la respuesta es sí, la SL pierde gran parte de su ventaja fiscal por la doble imposición.
- ¿Tienes riesgo patrimonial? Si sí, la SL te da protección adicional que no tiene precio.
- ¿Puedes asumir 5.000-9.000 €/año de costes fijos adicionales? Si tus márgenes son ajustados, la SL puede comerse el ahorro fiscal.
- ¿Quieres crecer (empleados, socios, vender el negocio)? La SL es mucho mejor vehículo para el crecimiento.
Ejemplo
Decisión para tres perfiles diferentes
| Perfil | Beneficio | Saca todo? | Recomendación |
|---|---|---|---|
| Elena, diseñadora freelance | 35.000 € | Sí | Autónomo. IRPF efectivo ~20 %, costes bajos, tarifa plana. |
| Jorge, consultor IT | 75.000 € | Parcialmente | Valorar SL. Si puede dejar 20-30k dentro, ahorra. Si no, empate. |
| María, agencia de marketing | 150.000 € | No | SL. Ahorro fiscal claro, empleados, riesgo patrimonial. |
Consejo
El camino más común
La mayoría de profesionales empiezan como autónomos (aprovechando la tarifa plana y la simplicidad; consulta nuestra guía sobre cómo darse de alta) y dan el salto a SL cuando sus beneficios estabilizan por encima de los 50.000-60.000 € anuales y tienen capacidad de dejar parte del dinero en la sociedad. No hay urgencia: puedes hacer la transición en cualquier momento.
Si quieres entender mejor cuánto pagas exactamente como autónomo, consulta nuestra guía sobre cuánto paga un autónomo de impuestos. Y para maximizar tus deducciones antes de plantearte la SL, revisa la guía de gastos deducibles.